La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero, participó hoy en las XI Jornadas de pensiones Ibercaja y Cinco Días, desarrolladas bajo el título ‘Geopolítica y pensiones: ¿afectará el nuevo entorno político y militar global a la generosidad del sistema público?’, donde abogó por una visión integral de la sostenibilidad de las finanzas públicas ante el aumento previsto del gasto en pensiones y los requerimientos para elevar el gasto en defensa derivados del contexto geopolítico.
De hecho, aseguró que el gasto en defensa y en pensiones no son las únicas fuentes de presión sobre las finanzas públicas, ya que el envejecimiento afectará también a partidas como la sanidad o los cuidados de larga duración. Asimismo, la materialización de riesgos ambientales y los compromisos de desarrollo y de políticas sociales también se están convirtiendo en factores de presión recurrentes.
Resaltó asimismo la relevancia de tener en cuenta las perspectivas de largo plazo de los ingresos públicos para obtener una visión completa y calibrar la magnitud del reto fiscal. Según la presidenta, esta combinación de factores exige una estrategia fiscal de medio plazo realista y creíble y no aproximaciones parciales o fragmentadas a la sostenibilidad.
En este sentido, recordó que esta es precisamente la vocación del nuevo marco de gobernanza fiscal, que busca promover la compatibilidad entre estabilidad y crecimiento. La AIReF comparte esta aproximación y entiende que la sostenibilidad no se puede compartimentar. En concreto, Cristina Herrero recordó la posición crítica de la institución respecto a la regla de gasto de las pensiones, una regla que se centra solo en un ámbito y que, además, no garantiza la sostenibilidad. Asimismo, se refirió a la cláusula de salvaguarda que permite acomodar los incrementos del gasto en defensa sin comprometer los compromisos fiscales del primer Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo, aunque con efectos en déficit y deuda públicos que exigirán ajustes en el futuro.
El Pacto de Toledo
En el ámbito nacional, resaltó la relevancia de los acuerdos del Pacto de Toledo, orientados a preservar y mejorar la suficiencia o generosidad del sistema. Según Cristina Herrero, las últimas reformas, llevadas a cabo después de la Comisión de Seguimiento del Pacto en 2020, evidencian un impacto al alza de sus indicadores, debido a la eliminación del factor de sostenibilidad y el Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP). Aunque también se han puesto en marcha medidas para contener el gasto, en conjunto, no se ha evolucionado en la dirección de reforzar la sostenibilidad.
En paralelo, se está abordando el desarrollo de la previsión social complementaria de corte profesional, empresarial o de empleo, también bajo el impulso del Pacto de Toledo. En este sentido, Cristina Herrero recordó que se ha encargado a la AIReF una evaluación sobre la eficacia de los incentivos a estos planes. Aunque los resultados no se pueden anticipar, señaló que los datos hasta la fecha evidencian dificultades en el desarrollo de los planes de promoción pública y cierta respuesta incipiente, pero con éxito desigual en los planes simplificados. En concreto, destacó la adopción del plan de empleo del sector de la construcción, que podría indicar capacidad para ampliar el ahorro en niveles de renta inferiores como se perseguía.
En cualquier caso, la AIReF observa, de forma preliminar, que en 2024 las aportaciones brutas a los planes de empleo superaron, por primera vez, a las de los planes individuales, posiblemente por la gran diferencia en las cifras máximas que se puede aportar a unos y otros. En cuanto al incentivo fiscal, recordó que la AIReF ya dijo en 2020 que el de los planes individuales no conseguía incentivar de forma generalizada el ahorro a largo plazo y proponía su reformulación.