La sanidad es, sin duda, una de las grandes preocupaciones de los ciudadanos. Se trata de un servicio esencial y, al mismo tiempo, de una de las principales partidas de gasto de las comunidades autónomas, responsables de su gestión. Por eso, es habitual preguntarse: ¿gasta mi comunidad más o menos que otras en sanidad? ¿se destinan los mismos recursos en todas partes?

A primera vista podría parecer fácil comparar las cifras. Sin embargo, la realidad es más compleja: no todas las comunidades son iguales ni en población, ni en riqueza, ni en competencias. Esa diversidad hace que las comparaciones directas puedan ser engañosas si no se ajustan ciertos factores. Esto no solo ocurre cuando hablamos de sanidad, también cuando queremos comparar el gasto en educación o cualquier otra partida de gasto y también cuando comparamos los ingresos.
¿Por qué no es tan sencillo comparar?
Podemos decir que hay dos grandes motivos:
Cada comunidad autónoma tiene sus particularidades. Algunas cuentan con más habitantes y, por tanto, con mayores necesidades de gasto. Otras, sin embargo, tienen una población más envejecida, lo que se traduce en una mayor presión sobre el sistema sanitario y social. También influye la dispersión geográfica: no cuesta lo mismo prestar un servicio en una gran ciudad que en zonas rurales con pequeños núcleos repartidos por un territorio extenso.
Además, no todas las comunidades ejercen las mismas competencias. Algunas tienen policía autonómica, otras no. En el ámbito de los ingresos ocurre lo mismo: hay regiones que han aprobado deducciones o bonificaciones en impuestos cedidos que otras no aplican. Todo esto hace que, si se ponen las cifras en bruto unas al lado de otras, las conclusiones no reflejen realmente la situación de cada territorio.
En AIReF nos ocupamos de hacer los ajustes necesarios para poder comparar adecuadamente los ingresos y gastos, obteniendo las cifras homogéneas por habitante ajustado. Este indicador, aunque suena un poco técnico, es el que permite una comparación adecuada.
¿Qué ajustes hacemos para que las cifras sean comparables?
Igualamos las competencias de gasto
Eliminamos de las comparaciones aquellos gastos que no son comunes a todas las comunidades. Por ejemplo, si solo algunas gestionan la policía autonómica, ese gasto se descuenta para poder comparar el resto en igualdad de condiciones.
Igualamos la obtención de ingresos
Ocurre lo mismo, se parte de un escenario en el que todas las comunidades tienen las mismas competencias tributarias, con independencia de las medidas que hayan adoptado.
Utilizamos la llamada población ajustada
La población observada no es un buen indicador. No se trata solo de contar cuántos habitantes tiene cada comunidad, sino de tener en cuenta otros factores que influyen en el gasto y los ingresos, como el envejecimiento, la dispersión territorial o la densidad de población.
Eliminamos el gasto en intereses
Las CCAA parten de posiciones muy diferentes de endeudamiento, así que se elimina el gasto en intereses para mostrar el gasto en políticas no condicionadas por la deuda de cada región.
El resultado es una serie de indicadores que permiten analizar y comparar de forma clara y homogénea tanto los gastos como los ingresos de las comunidades autónomas. Y estos indicadores los publicamos en un Observatorio de Comunidades Autónomas que es una herramienta interactiva sencilla y accesible para todos.
¿Qué indicadores ofrece el Observatorio de CCAA?
En materia de gastos, la herramienta permite consultar:
GASTO PRIMARIO
Refleja el gasto total de cada comunidad por habitante ajustado.
GASTO EN SERVICIOS PÚBLICOS
Muestra los gastos destinados a la sanidad, educación y servicios sociales.
GASTO EN OTROS SERVICIOS
Gasto en otras funciones distintas de servicios públicos fundamentales.
Indicadores de gastos del Observatorio de CCAA

En cuanto a los ingresos, el observatorio permite ver la financiación del sistema. Permite saber cuántos euros por habitante ajustado percibe cada año cada comunidad a través de todos los mecanismos del sistema de financiación. Es decir, tanto la financiación que proviene de transferencias del Estado como de los impuestos que tienen cedidos la CCAA, como el IRPF. Además, se añaden dos indicadores que se expresan en porcentaje de PIB: la capacidad normativa ejercida al alza y los beneficios fiscales.
SISTEMA DE FINANCIACIÓN
Euros por habitante ajustado que percibe cada año cada comunidad a través de todos los mecanismos del sistema de financiación.
CAPACIDAD NORMATIVA EJERCIDA AL ALZA
Mide cuánto han recaudado las comunidades al subir impuestos cedidos o crear nuevos
BENEFICIOS FISCALES
Cuantifican el impacto de las bajadas de impuestos o las deducciones aplicadas por cada comunidad.
Indicadores de ingresos del Observatorio de CCAA

Más datos
Estos indicadores de gastos e ingresos son solo una parte del Observatorio, encontrarás mucha información adicional en la herramienta. También incorpora, por ejemplo, nuestras previsiones sobre cómo pueden evolucionar en el futuro variables como el déficit, la deuda, el PIB o los ingresos.
Esto es clave porque, al igual que ocurre con un hogar, no basta con saber cuánto se gasta y se ingresa hoy. Lo importante es conocer si esas cuentas son sostenibles en el tiempo y cómo pueden afectar a la prestación de servicios públicos.
Una herramienta siempre actualizada y útil
El Observatorio de CCAA está siempre actualizado con los últimos datos disponibles y nuestras previsiones. Además, seguimos trabajando para ampliar sus funcionalidades.