
¿Sabes cuánto ingresa tu ayuntamiento? ¿Y cuánto gasta? Nuestro observatorio de Corporaciones Locales permite verlo de forma visual y sencilla. Reúne más de 20 millones de datos de casi 8.200 entidades y muestra cómo se financian, en qué emplean sus recursos y cómo han evolucionado sus principales indicadores económicos.
Además, incluye un módulo para entender la salud financiera de los ayuntamientos: si están saneados o tienen problemas. Este módulo se llama “análisis de riesgo de sostenibilidad” y en este post queremos explicarte cómo funciona y por qué es tan útil para entender los problemas que puede estar atravesando tu ayuntamiento.
Lo primero, ¿qué es la sostenibilidad financiera?
La sostenibilidad financiera mide la capacidad de afrontar hoy y en el futuro los gastos asumidos sin poner en riesgo las cuentas. Es decir, si una entidad local, en este caso, será capaz de funcionar con normalidad y cumplir los límites de déficit, deuda pública y morosidad marcados por la Ley.

Vamos a recurrir a un ejemplo para explicarlo de forma más sencilla. Un ayuntamiento puede decidir endeudarse para afrontar un determinado gasto o inversión, como una piscina o una incubadora de empresas. Para que su situación sea sostenible, en el futuro deberá ser capaz de asumir el coste de esa deuda sin dejar de atender sus gastos habituales: personal, transporte público… Si empieza a retrasar pagos o gasta más de lo que ingresa de forma continua, su situación dejará de ser sostenible.
La sostenibilidad financiera indica si podrán seguir prestando servicios públicos, pagar sus facturas y devolver sus deudas sin comprometer su estabilidad futura.
¿Qué muestra nuestro observatorio?
El módulo de sostenibilidad tiene dos bloques diferenciados:
Indicadores de sostenibilidad
Analizamos los datos de todas las entidades para detectar las que tienen problemas
Análisis de riesgo
Calificamos la situación de riesgo de las entidades con mayores dificultades
Indicadores de sostenibilidad
Para hacernos una idea de la situación de cada entidad local, calculamos una serie de indicadores para todas ellas. Después, las ordenamos en un ranking según estos resultados. ¿Qué indicadores utilizamos? Son un poco técnicos, pero intentamos explicarlos de forma más sencilla:
La deuda financiera sobre ingresos corrientes
Permite ver si la entidad tiene más deuda de la que sus ingresos habituales (como el IBI) pueden sostener. Si este porcentaje es muy alto, significa que hay demasiada deuda o que los ingresos son demasiado bajos. Ponemos el umbral en el 75% de deuda sobre ingresos corrientes como marca la normativa.
Periodo Medio de Pago a proveedores (PMP)
Mide cuánto tarda el ayuntamiento en pagar sus facturas. El límite legal son 30 días. Si supera ese plazo, aumenta el riesgo.
Remanente de tesorería sobre ingresos corrientes
Mide si el ayuntamiento dispone de liquidez para cubrir sus gastos habituales. Cuando el resultado es negativo, es una señal evidente de tensión financiera.
Tiempo de retorno a un nivel de deuda financiera sostenible
Mide el número de años necesarios para retornar a un nivel de deuda sostenible (75% sobre ingresos corrientes).
Tiempo de retorno a una situación financiera sostenible
Igual que el anterior, pero incorporando también el remanente de tesorería, es decir, la liquidez.
Saldo no financiero sobre ingresos corrientes
Detecta si el ayuntamiento genera déficits de forma habitual.
Con toda esta información, clasificamos a las entidades con un semáforo: verde (sin riesgo) y rojo (riesgo).
El Observatorio permite buscar y comparar ayuntamientos, ver cuáles presentan más problemas en España o por comunidad autónoma, o filtrar por tamaño de población. De hecho, la gran mayoría aparece en verde, lo que indica que la situación general es saneada. Pero algunos sí muestran señales de preocupación, y es ahí donde centramos el segundo bloque, el análisis detallado.
Análisis de riesgo detallado
Para este análisis, seleccionamos a las que cumplen tres condiciones:
Más de 20.000 habitantes
Deuda financiera superior al 120% de sus ingresos corrientes
Presentan riesgo en, al menos, otro indicador clave
Analizamos de forma exhaustiva las seleccionadas para ver la gravedad de la situación. Tenemos en cuenta:
Posición pasiva neta sobre ingresos corrientes
Relaciona la deuda menos los ahorros acumulados, con los ingresos corrientes. Cuanto mayor sea, peor será la situación.
. Periodo medio de pago a proveedores.
Como ya hemos dicho, mide cuánto tarda el ayuntamiento en pagar sus facturas. El límite legal son 30 días. Si supera ese plazo, aumenta el riesgo.
Saldo no financiero y Capacidad de financiación de medio plazo sobre ingresos corrientes medios
Permiten saber si la entidad, con sus saldos futuros, podría volver a una situación sostenible.
Factores cualitativos
Como la existencia de pasivos contingentes, es decir, riesgos que, si se materializan podrían convertirse en deudas en el futuro.
Finalmente, estimamos cuántos años necesitaría cada entidad para recuperar una situación saneada. Según ese plazo, clasificamos el riesgo como bajo, moderado, alto, muy alto o crítico. Para que te hagas una idea de la magnitud, consideramos el nivel crítico si estimamos que hacen falta más de 100 años para volver a una situación sostenible.
Aquí puedes ver los datos más recientes (julio 2025)
Una herramienta para toda la ciudadanía
Esta misma semana hemos incorporado nuevas funcionalidades al observatorio para facilitar el análisis.
Hemos incluido tres pestañas nuevas para los usuarios que quieran agrupar la información por indicador, por entidad local y por comunidades autónomas y población.
Con estas nuevas funcionalidades, el observatorio ofrece un análisis más completo, flexible y visual.
Una herramienta para toda la ciudadanía
Aunque los conceptos que manejamos son un poco técnicos, hemos diseñado el Observatorio de forma visual para que cualquier ciudadano, con o sin conocimientos económicos, pueda consultar la salud de la entidad local en la que reside. En la AIReF seguimos apostando por la transparencia, uno de nuestros pilares, y acercando a la sociedad información clave para entender cómo se gestionan los recursos públicos.