El marco fiscal es el conjunto de normas y principios que orientan cómo un país debe gestionar sus ingresos y gastos públicos.
En otras palabras, es como un GPS que ayuda al Estado a no perder el rumbo con las cuentas públicas: controlar el déficit, reducir la deuda y garantizar que haya recursos para el futuro.
Un marco fiscal sólido y creíble es clave para planificar y gestionar bien los recursos públicos con transparencia, previsión y pensando en el largo plazo.
En España rigen dos marcos fiscales con un mismo objetivo: asegurar unas finanzas públicas sostenibles
Marco europeo
Establece reglas comunes para todos los países de la Unión Europea. Estas reglas nacieron para evitar que un país gastara más de lo que podía, perjudicando al conjunto. Se crearon con el euro y fijan límites claros al déficit (3% del PIB) y a la deuda pública (60% del PIB).
Marco nacional
Adapta esas reglas a la realidad española. El marco nacional es complejo por el alto nivel de descentralización: las comunidades autónomas y los ayuntamientos también gestionan su propio presupuesto.
Ambos marcos han evolucionado con el tiempo y han ido ganando complejidad.
¿Por qué nacen las Instituciones Fiscales Independientes? Una nueva figura en el panorama fiscal
Estas instituciones empiezan a crearse a partir de la crisis financiera. Hasta entonces se confiaba en que los propios gobiernos serían capaces de aplicar las reglas fiscales de forma responsable.
La realidad demostró que eso no siempre ocurría, y que la falta de supervisión técnica y el percibir las reglas europeas como impuestas llevó al aumento del déficit y la deuda en muchos países.
En ese contexto, la Unión Europea exigió a sus Estados miembros, entre ellos a España, la creación de una institución fiscal independiente que supervisara el cumplimiento de las reglas fiscales a nivel nacional.
En el caso de España, eso llevó a la creación de la AIReF en 2013. Hoy, las IFIs en general y la AIReF en particular ayudan a:
Supervisar las previsiones y el cumplimiento de las reglas fiscales.
Proponer medidas y hacer recomendaciones técnicas.
Ayudar a que el debate fiscal se base en datos independientes y objetivos.
Las reglas europeas se han modificado en varias ocasiones
Tras la crisis financiera de 2008 y después de la pandemia, cambiaron las reglas del juego. Fue necesario permitir más flexibilidad y, de forma temporal, la UE dejó en pausa las normas tradicionales. En 2024 se aprobó un nuevo marco fiscal más realista, que:
Pone el foco en el crecimiento y la sostenibilidad a medio plazo permitiendo estrategias de ajuste fiscal más graduales.
Tiene en cuenta las diferencias entre países. Cada gobierno debe elaborar su propio plan fiscal a través de estrategias creíbles y graduales para reducir la deuda y el déficit.
¿Cómo compaginar este nuevo marco fiscal europeo con el marco nacional?
Características principales del marco fiscal nacional:
- La última reforma se llevó a cabo en 2012 coincidiendo con la crisis financiera.
- Y con los cambios llevados a cabo en Europa.
- Derivado de la pluralidad de reglas existentes: europeas y nacionales, no siempre coherentes y consistentes entre sí.
- Marco nacional tiene una complejidad extra derivada de la descentralización, dado que las diferentes administraciones son responsables de ingresos y gastos públicos y, por tanto, responsables en cierta medida del cumplimiento de las reglas fiscales.
- La descentralización de España hace más difícil la coordinación.
- Las Comunidades autónomas y ayuntamientos también deben cumplir las reglas fiscales.
Por eso, reformar el marco fiscal nacional es también una oportunidad para reforzar nuestra calidad institucional.
¿Qué propone la AIReF?
Desde la AIReF creemos que un buen marco fiscal debe basarse en tres pilares:
Reglas más sencillas y realistas
Comprensibles y aplicables.
Compromiso político con las reglas
Para que no sean papel mojado.
Instituciones fiscales fuertes
Con capacidad técnica y autonomía
En los próximos meses, la AIReF publicará una Opinión sobre los elementos a reformar del marco fiscal nacional para asegurar su solidez, coherencia, y eficacia respecto al nuevo marco fiscal europeo.