Como hemos comentado en anteriores ocasiones, las instituciones fiscales independientes analizan la situación de las finanzas públicas, evalúan riesgos que pueden afectar a la sostenibilidad y formulan recomendaciones para contribuir a una mejor gestión de los recursos públicos. Para desarrollar este trabajo necesitan independencia, rigor técnico y acceso a la mejor información disponible. Por ello, muchas de las instituciones fiscales independientes como la AIReF recurren a un órgano menos conocido: los consejos asesores
Un apoyo, no un órgano de decisión
Cuando se habla de un consejo asesor es fácil pensar que se trata de un órgano que participa en la dirección de la institución. Pero los consejos asesores no aprueban informes, no fijan la estrategia, ni tampoco toman decisiones ejecutivas. Su función es distinta.
Formados por expertos de reconocido prestigio, estos órganos aportan una mirada externa que ayuda a enriquecer los análisis, contrastar metodologías y reflexionar sobre los retos de futuro. Su función principal es consultiva, es decir, asesoran a la institución para contribuir a que haga mejor su trabajo. Aportan un conocimiento especializado, experiencia y una visión independiente que ayuda a mejorar el trabajo realizado. Son un espacio para el contraste de ideas, el debate técnico y la reflexión estratégica.
La utilidad de este modelo resulta especialmente evidente en instituciones fiscales, que trabajan sobre cuestiones complejas, donde no existen respuestas sencillas y las decisiones pueden tener efectos importantes a medio y largo plazo.
Dirección de la institución
Aprueban informes, fijan la estrategia y no toman decisiones ejecutivas.
Consejo Asesor
Función principalmente consultiva y de asesoramiento.
Una práctica presente en algunas de las principales instituciones fiscales
El consejo asesor no es algo exclusivo de la AIReF. De las 25 instituciones fiscales que analizó la AIReF en su documento técnico sobre las IFI, nueve cuentan con un consejo asesor y seis de estas pertenecen a países de la zona euro. Entre ellas figuran instituciones de referencia como el CPB de Países Bajos, la Oficina Parlamentaria Presupuestaria italiana, la Oficina Nacional de Auditoría de Finlandia o el Consejo para la Responsabilidad Presupuestaria de Eslovaquia.
Aunque cada una tiene un diseño diferente, todas comparten una misma idea: incorporar experiencia externa para reforzar la calidad de sus análisis y mejorar el cumplimiento de su mandato.
El documento también destaca que estos consejos resultan especialmente útiles en instituciones con una estructura presidencialista, como la AIReF, porque aportan una visión complementaria y crítica a la labor de su dirección. Además, ayudan a tender puentes con el mundo académico y a reforzar la calidad técnica de los trabajos que desarrollan.
No existe un modelo único
Los consejos asesores pueden ser muy diferentes entre sí. En algunos casos están previstos expresamente en la legislación que crea la institución. En otros, como ocurre con la AIReF, la ley permite su constitución, dejando margen para adaptar su composición y funcionamiento a las necesidades de la organización.
También varía la composición de estos consejos. Lo habitual es que estén integrados por economistas de reconocido prestigio que colaboran de manera no remunerada, aunque algunas instituciones incorporan perfiles muy diversos.
Países Bajos
Este caso resulta especialmente llamativo. Su consejo reúne no solo a economistas y académicos, sino también a profesionales del ámbito empresarial e incluso representantes de la sociedad civil. El objetivo es enriquecer los análisis con perspectivas diferentes.
Finlandia
La Oficina Nacional de Auditoría dispone de un Consejo Científico que funciona como una red permanente de expertos. La institución puede recurrir a él para solicitar opiniones, asesoramiento metodológico o formación en materias relacionadas con la evaluación y el seguimiento de las finanzas públicas.
Eslovaquia
El Consejo para la Responsabilidad Presupuestaria ha optado por un enfoque muy internacional: ninguno de los miembros de su consejo asesor pertenece al país y todos son especialistas de reconocido prestigio en macroeconomía y finanzas públicas. Siempre están disponibles para realizar consultas por medios electrónicos.
Estos ejemplos muestran que no existe una fórmula única. Cada institución adapta su consejo asesor a sus necesidades y a las funciones que desarrolla.
El caso de la AIReF
10 expertos
Prestigio reconocido
Dos años renovables
La AIReF cuenta con un Consejo Asesor integrado por una decena de expertos de reconocido prestigio en materia de análisis presupuestario, económico y financiero, y de ámbitos relacionados con la evaluación de políticas públicas, nombrados por dos años renovables por periodos sucesivos.
Su principal característica es que combina el asesoramiento estratégico con el científico. Es decir, no solo contribuye a reforzar la calidad técnica de los análisis, sino que también ayuda a reflexionar sobre la evolución de la institución y los desafíos que afronta.
Además, la AIReF es una de las pocas instituciones fiscales independientes que publica las actas de su Consejo Asesor, una práctica poco habitual en el ámbito internacional y coherente con el principio de transparencia de la institución.
En su última reunión celebrada esta semana, el Consejo ha conocido el balance de la actividad de la AIReF durante el primer semestre del año y las principales líneas del futuro Plan Estratégico 2026-2032. La presidenta de la AIReF, Inés Olóndriz, aprovechó la ocasión para señalar que contar con expertos “con criterio propio, con espíritu crítico y con capacidad para aportar una mirada externa” contribuye a fortalecer la calidad, la utilidad y el impacto de la institución.

Escuchar también mejora las instituciones

La independencia es uno de los principios fundamentales de instituciones como la AIReF. Pero independencia no significa trabajar aislado. Contrastar metodologías, escuchar a especialistas de diferentes ámbitos y debatir los retos que plantea un entorno cada vez más complejo puede contribuir a mejorar la calidad de los análisis y a anticipar mejor los riesgos. Los consejos asesores no sustituyen la responsabilidad de quienes toman las decisiones. Su valor reside, precisamente, en ofrecer una mirada externa, crítica y fundamentada que ayude a hacer mejores preguntas y a enriquecer el trabajo de la institución.
Porque, cuando se trata de preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas, contar con más conocimiento también es una forma de tomar mejores decisiones.
Términos del post que puedes consultar en el diccionario:
IFIs
Supervisión
Sostenibilidad






