La deuda pública suele aparecer en las noticias como una cifra enorme y lejana, pero entender qué significa es clave: es el dinero que el Estado pide prestado cuando no ingresa lo suficiente para cubrir sus gastos.
Aunque es útil saber cuánto debe España hoy, lo verdaderamente importante es saber si podrá pagar esa deuda en el futuro. Igual que una familia necesita calcular si con sus ingresos podrá hacer frente a sus gastos y deudas en los próximos años, un país debe preguntarse si su deuda es sostenible.
La importancia de hacer previsiones
Y para responder a esa pregunta es necesario mirar hacia delante y hacer previsiones. En la AIReF, tenemos nuestra propia herramienta: el Análisis de Sostenibilidad de la Deuda, que nos permite aproximarnos de la forma más certera a cómo puede evolucionar esta variable en el corto, medio y largo plazo:
Analizamos las variables clave
Dibujamos diferentes escenarios
Obtenemos una visión de conjunto
Gracias a este análisis, dejamos de mirar solo el presente y abrimos una ventana a distintos escenarios futuros. Esta perspectiva es una herramienta esencial para mejorar la gestión pública.
De hecho, en la AIReF nos gusta decir que el Análisis de sostenibilidad de la deuda no es un ejercicio teórico, sino una herramienta práctica que permite a los responsables políticos anticipar las consecuencias a medio y largo plazo de sus decisiones y detectar riesgos y señales de alerta.
¿Cuáles son los elementos claves en el análisis de la sostenibilidad de la deuda?
Es la diferencia entre lo que el Estado gasta y lo que ingresa. Si gasta más de lo que ingresa, se genera déficit y ese déficit se cubre con deuda.
La deuda que tiene una economía en un momento determinado es un indicador muy parcial de su sostenibilidad. Es necesario completarlo con la capacidad del país para devolverla, y esto depende en buena medida de la economía.
Cuánto más crece, más fácil resulta devolver la misma cantidad de deuda. Y más ingresos se generan. Por eso, impulsar políticas que favorezcan un crecimiento sólido hará más fácil garantizar unas finanzas públicas sostenibles.
Igual que cualquier ciudadano que pide un préstamo, el Estado paga intereses por endeudarse. Y estos intereses dependen de factores como el precio del dinero o la percepción de los mercados.
Si los tipos son bajos la deuda es más asumible. Sin embargo, en la situación contraria, el Estado tiene que pagar más intereses y dispone de menos margen para financiar los servicios públicos o realizar inversiones, lo que, a su vez, puede frenar el crecimiento económico.
La clave para analizar la sostenibilidad de la deuda está en entender cómo evolucionarán estas variables y cómo interactúan entre sí. La deuda puede mantenerse bajo control cuando la economía crece más rápido que el coste de financiarla. Pero si sucede lo contrario, la deuda puede aumentar y convertirse en un problema serio para la sostenibilidad de las cuentas públicas.
Nuestros modelos de análisis
En la AIReF, las previsiones de estas variables constituyen el núcleo de nuestras labores y adquieren pleno sentido al integrarse en una visión de conjunto, que es precisamente lo que ofrece el análisis de sostenibilidad. Para ello, hemos desarrollado diversos modelos y herramientas.
CRECIMIENTO
Para la previsión del crecimiento utilizamos distintos enfoques según el horizonte temporal:
- A corto plazo, el modelo MIPred capta “en tiempo real” la evolución de la economía.
- A medio y largo plazo usamos modelos que proyectan tendencias de fondo, incorporando factores como la evolución demográfica, clave para la capacidad de un país de generar riqueza.
INGRESOS Y GASTOS
Contamos con diferentes herramientas para analizar detalladamente los ingresos y gastos públicos de las distintas administraciones públicas. Por ejemplo:
- Realizamos nuestras estimaciones sobre el gasto en pensiones, un factor fundamental dado el envejecimiento de la población.
- Hemos desarrollado modelos para proyectar la recaudación de los distintos tipos de impuestos.
Diferentes escenarios
Con la información que nos ofrecen estos modelos, proyectamos distintas sendas de deuda y dibujamos distintos escenarios, puesto la incertidumbre es elevada cuando se hacen previsiones a tan largo plazo:
Un escenario central
En el que planteamos una trayectoria de la deuda con las previsiones más probables sobre las variables que ya hemos mencionado.
Deuda inercial (% de PIB)

Escenarios alternativos y de sensibilidad
Simulamos qué ocurriría en situaciones más complejas, por ejemplo, si la economía crece menos de lo previsto, si los tipos de interés son más elevados o si el déficit se dispara.
Deuda inercial (% de PIB) bajo distintos supuestos de incremento de gasto en defensa

Escenarios de incertidumbre
A partir de situaciones extremas ocurridas en el pasado, proyectamos miles de trayectorias posibles y las comparamos con la previsión central. El resultado son unas bandas que muestran en qué rangos es más probable que se mueva la deuda en el futuro.
Previsiones de deuda (% de PIB). Escenarios de incertidumbre

Y así completamos nuestro análisis de sostenibilidad de la deuda.
Análisis disponibles para todos
¿Qué hacemos con nuestros análisis? Los trasladamos siempre a la opinión pública. Todos nuestros informes incluyen un apartado específico sobre la sostenibilidad de la deuda y en marzo, por ejemplo, publicamos la segunda Opinión sobre la sostenibilidad de las administraciones públicas a largo plazo, con proyecciones hasta el año 2070.
Además, contamos con una herramienta específica en la que actualizamos el análisis de forma trimestral: el Observatorio de Deuda. Analizamos la evolución de la deuda y añadimos los temas de actualidad que pueden influir en ella. La última edición se publicó en junio y en pocas semanas lanzaremos la próxima actualización.