- La AIReF actualiza el Documento Técnico sobre la variabilidad de los ingresos tributarios en el que analiza la recaudación tributaria en el periodo 2019 a 2024 y las previsiones de la AIReF para 2025
- Mantiene las conclusiones sobre el crecimiento de la recaudación en 2021, 2022 y 2023
- Señala que en 2024 se produjo una nueva aceleración del crecimiento de los ingresos, con un avance superior al 8%, explicado por la evolución económica, los precios y a la retirada de medidas, que compensaron íntegramente las devoluciones asociadas a sentencias judiciales
- Para 2025, estima que la recaudación impositiva avanzará un 9,5%, impulsada de manera similar por la economía y los precios, seguido por el restablecimiento de límites en el Impuesto sobre Sociedades
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) publicó hoy la actualización del Documento Técnico sobre la variabilidad de los ingresos tributarios, en el que analiza los factores que impulsan el crecimiento de los ingresos desde 2019. La AIReF publica anualmente este análisis desde junio de 2023 con el objetivo de explicar la evolución singular de los ingresos, afectados por una elevada incertidumbre asociada a la reactivación de la actividad económica tras la pandemia, la inflación, la multiplicidad de medidas fiscales adoptadas para contrarrestar sus efectos y, más recientemente, el impacto de sentencias judiciales. En esta ocasión, la AIReF actualiza el análisis de los años anteriores y señala los factores que impulsaron el crecimiento de los ingresos en 2024 y, según su estimación publicada, de 2025. En concreto, la AIReF distingue seis componentes que afectan a los ingresos: el componente real (vinculado a la evolución económica), el de precios, el asociado al aumento del tipo efectivo medio del IRPF sin cambios en la tarifa, un componente que agrupa elementos diversos de tributación, el componente medidas (que refleja el impacto de los cambios normativos, temporales o permanentes) y un componente de variabilidad no explicada, que agrupa las variaciones no atribuibles ni a la actividad económica, ni a la estructura tributaria, ni a cambios normativos. En esta actualización, se incorporan los datos disponibles más recientes y mejoras metodológicas. La AIReF mantiene las conclusiones de 2021, 2022 y 2023. En concreto, la AIReF señala que, en los años inmediatamente posteriores a la pandemia, 2021 y 2022, se registraron tasas de crecimiento de la recaudación por encima del 14%. Con los nuevos datos, se mantienen las principales conclusiones, que apuntan a que el 46% del crecimiento de la recaudación de 2021 se explicaba por el componente real, que impulsó los impuestos directos e indirectos, mientras que, en 2022, por el contrario, fue el componente precios el principal factor, alcanzando un 45% del crecimiento, con especial incidencia sobre el IVA. En 2023, el crecimiento se moderó hasta un 6,4%, apoyándose de manera equitativa en los precios y en el componente real. Asimismo, las medidas contribuyeron en aproximadamente un punto porcentual gracias al restablecimiento parcial del Impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica y a los límites existentes a la compensación de pérdidas intragrupo en el Impuesto de Sociedades. El año 2024 y previsiones para 2025 En 2024 se produjo una nueva aceleración del crecimiento de los ingresos, con una tasa de avance superior al 8%, explicada por una aportación similar del componente real y del de precios, e influenciada por la adopción y retirada de medidas y por las sentencias judiciales. En concreto, un 85% se explicó por las variables macroeconómicas: el componente real supuso el 37% del crecimiento y el de precios aportó un 34%. El tipo efectivo medio del IRPF se incrementó por la subida de las retribuciones medias, lo que supuso una aportación del 14% al crecimiento de los ingresos. Las medidas normativas restaron un 7% al no estar en vigor los límites a la compensación de pérdidas intragrupo en el Impuesto sobre Sociedades, aunque fueron parcialmente compensadas por el restablecimiento de los tipos efectivos del IVA. Por último, los elementos diversos de tributación explican un 9% del crecimiento interanual, gracias al dinamismo de las retenciones del capital mobiliario y de los fondos de inversión en el IRPF, que han compensado las devoluciones a mutualistas por la sentencia del Tribunal Supremo. En el IVA y en el Impuesto sobre Sociedades se identifica una parte del incremento que no se puede explicar por ningún factor, que alcanzó su máximo en 2021, se redujo progresivamente en 2022 y 2023, pero repuntó significativamente en 2024. En el caso del IVA, la variabilidad no explicada se produce por la separación observada desde 2021 entre la evolución del gasto final sujeto a IVA y la demanda nacional, que sigue siendo abultada pese a las revisiones de la Contabilidad Nacional anual. En el caso del Impuesto sobre Sociedades, es consecuencia de la separación entre las bases de este impuesto y el excedente bruto de explotación, y muestra, principalmente, la dificultad para reflejar en variables económicas peculiaridades del impuesto como la exención por doble imposición y la compensación de bases imponibles negativas. La variabilidad no explicada alcanzó su máximo en 2021 y se redujo progresivamente hasta 2023. Sin embargo, ha repuntado en 2024 por un desacople entre el resultado contable de las grandes empresas y de los grupos consolidados y el excedente bruto de explotación y por una divergencia entre la base imponible de los grupos y sus pagos fraccionados. La AIReF prevé que en 2025 la recaudación avance en un 9,5%, impulsada de manera similar por los componentes real y de precios, seguido por las medidas en el Impuesto sobre Sociedades. En concreto, los componentes real y de precios explican un 32% y un 38% del incremento respectivamente, y el aumento del tipo medio efectivo en el IRPF, un 11% adicional. Asimismo, las medidas supondrán un 27%, derivado del restablecimiento de límites en el Impuesto sobre Sociedades por la ley 7/2024 y la recuperación plena de los tipos en el IVA, mientras que otros elementos diversos de tributación detraerán un 9%, como consecuencia del elevado desembolso ligado a la sentencia en favor de los mutualistas. Por impuestos Tras la pandemia, en 2021 y 2022 el principal factor de crecimiento del IRPF fue el mayor empleo y, posteriormente, en 2023, 2024 y, según la estimación, 2025, los incrementos salariales y de pensiones constituyen los principales responsables del crecimiento. El incremento del Impuesto sobre Sociedades en 2021 y 2022 fue consecuencia de la recuperación de todos sus componentes, mientras que, en los últimos 3 años, la adopción y retirada de medidas explican en mayor medida la evolución de su recaudación. En el caso del IVA, las caídas de volumen del consumo y de la inversión durante 2020 y su posterior recuperación en 2021 marcaron la evolución durante esos años. Desde 2022 el incremento de precios ha explicado la mayor parte del aumento, aunque en 2023 fue compensado por las rebajas de tipos adoptadas. En 2024, ha influido tanto el consumo, como los precios y el paulatino restablecimiento de tipos, factores que impulsarán de nuevo la recaudación en 2025. Por su parte, las caídas de volumen del consumo durante 2020 marcaron la evolución de los Impuestos Especiales, cuya recuperación fue más lenta que el resto de las figuras y, desde 2021, ha estado afectada por el establecimiento y posterior retirada de las medidas aprobadas para paliar la subida de precios de la energía. En 2023, además, se creó el nuevo impuesto sobre plásticos de un solo uso, incrementando la aportación del componente de medidas. En 2024, la retirada gradual de la rebaja del impuesto sobre la electricidad impulsó el crecimiento de los impuestos especiales hasta el 6,6%. Para 2025, su recaudación crecerá en un 5,6%, suponiendo el componente de precios 4,7 puntos del total en un contexto en el que el precio de la electricidad creció un 4,2% interanual tras dos años de importantes caídas.