
La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero, participó este lunes en el II Evento Anual del Observatorio Económico, organizado por MAPFRE Economics y El Confidencial, donde subrayó la necesidad de preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas en un contexto internacional marcado por una elevada incertidumbre, un aumento de los riesgos geopolíticos y una mayor fragmentación económica.
Durante su intervención, Cristina Herrero señaló que, desde la pandemia, la economía global se caracteriza por un incremento sostenido de la incertidumbre, que en 2025 y comienzos de 2026 ha dado paso a la materialización de riesgos asociados a decisiones de política económica internacional. En este entorno, indicó que los efectos de políticas inadecuadas tienden a ser persistentes y difíciles de revertir, lo que refuerza la necesidad de anticipación y preparación por parte de las economías europeas.
La presidenta de la AIReF destacó que, aunque el crecimiento económico no forma parte directa del mandato de la institución, constituye un elemento clave para la sostenibilidad de las finanzas públicas. En este sentido, recordó que la AIReF sí tiene entre sus funciones informar y, en su caso, avalar las previsiones macroeconómicas del Gobierno para asegurar que constituyen una buena base para la elaboración de políticas presupuestarias, así como analizar de forma ex ante los riesgos para las finanzas públicas.
Previsiones macroeconómicas
Según el escenario central de la AIReF, la economía española mantendría un crecimiento real del 2,4% en 2026, con una desaceleración progresiva hacia tasas algo inferiores al 2% en 2030. Esta evolución responde, entre otros factores, a la moderación del crecimiento global, la ralentización esperada de los flujos migratorios y una mejora de la productividad que, aunque positiva, resulta insuficiente para compensar plenamente el envejecimiento de la población.
En este contexto, el crecimiento nominal pasaría de tasas superiores al 6% en 2024 a alrededor del 3,6% en 2030, lo que reduce el impulso favorable para la disminución de la deuda pública. Aun así, la AIReF prevé una reducción moderada de la ratio de deuda hasta niveles próximos al 95 % del PIB en 2030, siempre que no se materialicen perturbaciones significativas.
Previsiones fiscales
En materia fiscal, las proyecciones apuntan a una reducción del déficit público hasta el entorno del 2% del PIB en 2026, apoyada en la retirada de medidas temporales y en una menor incidencia de operaciones extraordinarias. A partir de ese año, el gasto en pensiones, intereses e inversión ejercerá presiones al alza, aunque el déficit se mantendría por debajo del 3% del PIB hasta el final de la década.
A largo plazo, la AIReF proyecta un crecimiento tendencial del orden del 1,3%, un aumento del peso del gasto público sobre el PIB de 6,5 puntos, que no se compensa con el aumento de los ingresos, por lo que la tendencia a la reducción de la deuda se agota e incluso inicia una senda ascendente que aconseja abordar.
Visión integral
En este contexto, Cristina Herrero señaló la necesidad de adoptar una visión integral que combine políticas favorables al crecimiento con una política fiscal prudente y priorizada, en línea con los compromisos del nuevo marco fiscal europeo, que suponen un gran reto y son muy exigentes, dada la dinámica de gasto previstas. De hecho, tanto las previsiones de la AIReF como las de la Comisión Europea apuntan a incumplimientos en los compromisos en todo el periodo, aunque dentro de los márgenes de desviación admitidos en el caso de 2025 y 2026.
Para finalizar Cristina Herrero subrayó que la incertidumbre no debe ser un obstáculo para la planificación presupuestaria ni para la presentación de proyectos de presupuestos, y defendió la necesidad de reforzar la previsibilidad, el consenso y un marco fiscal sólido que garantice la sostenibilidad de las finanzas públicas y preserve la credibilidad institucional, especialmente en un Estado descentralizado como el español.