La ley del IMV establece un nuevo complemento de ayuda para la infancia (en adelante CAPI) que entró en vigor en febrero de 2022. Para las familias elegibles, el CAPI otorga con periodicidad mensual 115 € por cada descendiente menor de tres años, 80,5 € por cada uno entre los tres y seis años y 57,5 € por cada menor de más de seis años. Un hogar tiene derecho al CAPI si cumple con los requisitos de acceso regulados en el artículo 10 de la ley del IMV. En particular, en lo referido a la situación de vulnerabilidad económica se amplían los umbrales con respecto a los fijados para poder percibir el IMV. En concreto, para ser beneficiario del CAPI el hogar con menores debe acreditar en el año anterior a la solicitud unos ingresos computables inferiores al 300 % de la renta garantizada del IMV, un patrimonio neto inferior al 150 % del umbral correspondiente y activos no societarios por un valor inferior a 6 veces la renta garantizada. El cuadro especifica los límites de renta y patrimonio del CAPI correspondientes a 2024 para cada tipo de hogar. Es importante destacar que, dada la ampliación en los requisitos económicos, existen hogares potencialmente elegibles para percibir el IMV y el CAPI, mientras que otros solo pueden beneficiarse del CAPI.
Ingreso Mínimo Vital
Spending review 2022 – 2026. Fase II
- Publicado: Enero, 2026
- Importe: 3.800 mill. €
Ámbito: Administración General del Estado
Políticas de gasto evaluadas
Otras prestaciones económicas
Instrumentos evaluados
-
694 mill. €
Complemento de ayuda para la infancia 2024 Ver información sobre Complemento de ayuda para la infancia 2024
-
3.106 mill. €
Ingreso Mínimo Vital 2024 Ver información sobre Ingreso Mínimo Vital 2024
Ingreso Mínimo Vital 2024
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) es una prestación económica de la Seguridad Social que se configura como un derecho subjetivo y aspira a lograr dos objetivos principales: la reducción de la pobreza y la garantía de un nivel mínimo de renta a todos los hogares del país, con independencia de la comunidad autónoma de residencia. Las cuantías de renta garantizada se establecieron en base al importe de la pensión no contributiva. En 2024 un hogar de un adulto sin menores a cargo que cumpliera todos los requisitos de la prestación podría percibir un IMV máximo de 7.251 euros anuales. Este importe se incrementa un 30% por cada adulto o menor y los aumentos son superiores en el caso de los hogares monoparentales. La cuantía de la prestación se determina como la diferencia entre la renta garantizada y los ingresos computables del hogar. Además, para el acceso al IMV el hogar debe cumplir con una serie de requisitos de edad, residencia legal, así como disponer de un patrimonio y activos inferiores a los umbrales que determina la ley en sus anexos II y III.
CUANTÍAS DE RENTA GARANTIZADA Y LÍMITES DE PATRIMONIO. EJERCICIO 2024
DESCRIPCIÓN DEL ESTUDIO
- ¿Qué se está evaluando? El lngreso Mínimo Vital (IMV) y el complemento de ayuda para la infancia (CAPI). El IMV, puesto en marcha en junio de 2020, es una prestación económica de pago mensual que cubre la diferencia entre la suma de los ingresos que ha recibido un hogar durante el año anterior y una renta garantizada que se determina en la ley. Por su parte, el CAPI, puesto en funcionamiento en el año 2022, otorga con periodicidad mensual 115 € por cada descendiente menor de tres años, 80,5 € por cada uno entre los tres y seis años y 57,5 € por cada menor de más de seis años.
- Objetivo: El objetivo de esta evaluación es recopilar los principales hallazgos sobre la eficacia y eficiencia del gasto público destinado al IMV durante los cinco primeros años de vida de la prestación. El análisis aborda tres ejes: 1) Impacto de la prestación sobre el objetivo de prevenir el riesgo de pobreza, 2) Lecciones aprendidas sobre el non take-up del IMV y 3) La incidencia de la tramitación y gestión en la eficacia y eficiencia de la prestación.
- Alcance, importe y horizonte temporal: A partir de la evidencia acumulada en los distintos módulos de las opiniones desarrolladas hasta la fecha, el estudio ofrece una visión de conjunto del funcionamiento del IMV, prestando atención tanto a su capacidad para alcanzar a los hogares en situación de pobreza como a su contribución a la mejora de su situación económica. Asimismo, se identifican las principales fortalezas del diseño de la prestación y los retos que aún persisten, en particular en relación con su cobertura, su efectividad y su encaje en el sistema de protección social. Se evalúan 3.106 millones de euros anuales de IMV y 694 millones de euros anuales de CAPI, con datos a diciembre de 2024.
- Datos y metodología: El análisis cuantitativo se nutre de varias bases de datos: (1) el universo de expedientes de IMV y las nóminas mensuales de los titulares de IMV desde junio de 2020 hasta diciembre de 2023 (INSS); (2) el universo de información de renta y patrimonio de los hogares de las comunidades autónomas del territorio fiscal común (AEAT); (3) las nóminas mensuales de los titulares de rentas mínimas de las comunidades autónomas. La evaluación ha requerido la aplicación de diferentes metodologías de análisis cuantitativo. El primer eje se apoya en la construcción de un microsimulador plurianual para calcular el impacto de la prestación sobre tres indicadores de pobreza: cobertura, reducción de la tasa y de la brecha. La estadística descriptiva fundamenta la visualización gráfica de los resultados. El segundo eje de la evaluación también recurre a la microsimulación para el cálculo del non take-up y sus desgloses. Asimismo, se aplican técnicas de análisis espacial para la visualización interactiva sobre mapas a nivel de distrito. Adicionalmente, se construyen dos cuadros de mando interactivos para ofrecer resultados seleccionados por el usuario.
Esquema del estudio

Bases de datos utilizadas

Toda la documentación del estudio puede consultarse aquí.
Hallazgos y propuestas
La ley del IMV carece de metas e indicadores cuantitativos concretos que permitan evaluar su eficacia
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) constituye una prestación cuyo objetivo primordial es la prevención del riesgo de pobreza y exclusión social. Sin embargo, la normativa vigente carece de metas y de indicadores cuantitativos concretos que permitan evaluar su eficacia. La ley del IMV establece los objetivos de la prestación en los siguientes términos. El artículo 1. Objeto dispone: “La presente Ley tiene por objeto la creación y regulación del ingreso mínimo vital como prestación dirigida a prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de las personas que vivan solas o integradas en una unidad de convivencia, cuando se encuentren en una situación de vulnerabilidad por carecer de recursos económicos suficientes para la cobertura de sus necesidades básicas”.
Metodologías: análisis normativo
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
-
Reformulación completa del diseño del incentivo al empleo del IMV
-
Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
En la cuarta Opinión del IMV se acredita que la prestación genera disminuciones tanto en la probabilidad de trabajar como en el número de días en situación de empleo. Este efecto causal también se registra en los beneficiarios que empezaron a recibir la prestación tras la entrada en vigor del incentivo al empleo del IMV.
La exposición de motivos del Real Decreto 789/2022, por el que se regula el incentivo al empleo del IMV, recoge: “El incentivo al empleo busca la no desincentivación a incorporarse al mercado laboral o a poder incrementar el número de horas en el caso en el que el individuo esté trabajando porque hace que no pierda un euro de prestación, sino menos, por cada euro que se incrementan los salarios por un incremento en la oferta laboral”. Si bien el incentivo al empleo ha contribuido a mitigar el fenómeno de las revisiones de la cuantía del IMV, no se ha obtenido evidencia que acredite su eficacia sobre las principales dimensiones del empleo. Ante estos resultados, se propone llevar a cabo una reformulación completa del diseño del incentivo al empleo del IMV.
-
Concretar los objetivos del IMV en indicadores y niveles claramente definidos en términos de pobreza, de modo que pueda evaluarse con precisión su grado de alcance
-
Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La falta de definición clara sobre el término “riesgo de pobreza y exclusión social” lleva a que este estudio calcule el impacto del IMV sobre varias métricas (cobertura y reducción de la tasa y brecha de pobreza) y utilizando dos umbrales de pobreza: el 40% y el 60% de la mediana de renta neta equivalente. Una evaluación precisa del cumplimiento de los objetivos de creación del IMV requeriría concretar las definiciones contenidas en estos artículos de la ley del IMV, garantizándose así que los objetivos formulados sean cuantificables y medibles. En concreto, sería conveniente aclarar qué porcentaje de la mediana de renta neta equivalente o qué otro indicador de pobreza se debe utilizar para comparar los efectos desplegados por la prestación. Adicionalmente, debe señalarse que la cuantía del IMV se actualiza anualmente en línea con la revalorización de las pensiones no contributivas tal y como establece el artículo 13.2 de la ley del IMV. En los últimos ejercicios, la actualización de estas pensiones se ha vinculado, de forma progresiva, al objetivo de aproximar su importe al 75% del umbral de pobreza correspondiente a un hogar unipersonal. No obstante, este mecanismo opera a través de la dinámica de revalorización del importe de la prestación, y no mediante una definición explícita y evaluable de sus objetivos en términos de reducción del riesgo de pobreza y exclusión social.
Hasta 2024 el IMV cubre al 20 % de los hogares en situación de pobreza, aunque su diseño permitiría llegar a más del 50 %
En 2024, el 21,3 % de los hogares en riesgo de pobreza (40 % de la renta mediana equivalente) percibieron la prestación. Sin perjuicio de la mejora registrada en el periodo, si el IMV fuera percibido por todos los hogares elegibles, la prestación alcanzaría al 54,6 % de los hogares en riesgo de pobreza. En otras palabras, el 55,4 % de los hogares pobres quedan fuera del paraguas de la prestación. Por otra parte, si se consideran los hogares con ingresos por debajo del 60 % de la renta mediana equivalente, en 2024 cobraban el IMV el 10,5 % de los hogares en riesgo de pobreza. Con este umbral, si la prestación se desplegara en su totalidad, el IMV llegaría al 26,4 % de los hogares en riesgo de pobreza.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
-
Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
-
Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
-
Concretar los objetivos del IMV en indicadores y niveles claramente definidos en términos de pobreza, de modo que pueda evaluarse con precisión su grado de alcance
-
Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La falta de definición clara sobre el término “riesgo de pobreza y exclusión social” lleva a que este estudio calcule el impacto del IMV sobre varias métricas (cobertura y reducción de la tasa y brecha de pobreza) y utilizando dos umbrales de pobreza: el 40% y el 60% de la mediana de renta neta equivalente. Una evaluación precisa del cumplimiento de los objetivos de creación del IMV requeriría concretar las definiciones contenidas en estos artículos de la ley del IMV, garantizándose así que los objetivos formulados sean cuantificables y medibles. En concreto, sería conveniente aclarar qué porcentaje de la mediana de renta neta equivalente o qué otro indicador de pobreza se debe utilizar para comparar los efectos desplegados por la prestación. Adicionalmente, debe señalarse que la cuantía del IMV se actualiza anualmente en línea con la revalorización de las pensiones no contributivas tal y como establece el artículo 13.2 de la ley del IMV. En los últimos ejercicios, la actualización de estas pensiones se ha vinculado, de forma progresiva, al objetivo de aproximar su importe al 75% del umbral de pobreza correspondiente a un hogar unipersonal. No obstante, este mecanismo opera a través de la dinámica de revalorización del importe de la prestación, y no mediante una definición explícita y evaluable de sus objetivos en términos de reducción del riesgo de pobreza y exclusión social.
En 2024, el IMV reduce la tasa de pobreza un 9,5 %, frente al 16,2 % que podría lograr si llegara a todos los hogares elegibles
La capacidad del IMV de reducir la tasa de pobreza es escasa, al quedarse los importes que garantiza por debajo del 40 % de la mediana en casi todas las tipologías de hogares. Considerando el umbral del 40 % de la mediana, el IMV pasa de reducir la tasa de pobreza un 6,7 % (15 % en la dimensión potencial) en 2022 a hacerlo un 9,5 % en 2024 (16,2 % en su dimensión potencial). Bajo el prisma del 60 % de la mediana en 2024, el IMV reduce un 1,1 % la tasa de pobreza (1,9 % en su dimensión potencial).
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
-
Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
-
Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
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Concretar los objetivos del IMV en indicadores y niveles claramente definidos en términos de pobreza, de modo que pueda evaluarse con precisión su grado de alcance
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La falta de definición clara sobre el término “riesgo de pobreza y exclusión social” lleva a que este estudio calcule el impacto del IMV sobre varias métricas (cobertura y reducción de la tasa y brecha de pobreza) y utilizando dos umbrales de pobreza: el 40% y el 60% de la mediana de renta neta equivalente. Una evaluación precisa del cumplimiento de los objetivos de creación del IMV requeriría concretar las definiciones contenidas en estos artículos de la ley del IMV, garantizándose así que los objetivos formulados sean cuantificables y medibles. En concreto, sería conveniente aclarar qué porcentaje de la mediana de renta neta equivalente o qué otro indicador de pobreza se debe utilizar para comparar los efectos desplegados por la prestación. Adicionalmente, debe señalarse que la cuantía del IMV se actualiza anualmente en línea con la revalorización de las pensiones no contributivas tal y como establece el artículo 13.2 de la ley del IMV. En los últimos ejercicios, la actualización de estas pensiones se ha vinculado, de forma progresiva, al objetivo de aproximar su importe al 75% del umbral de pobreza correspondiente a un hogar unipersonal. No obstante, este mecanismo opera a través de la dinámica de revalorización del importe de la prestación, y no mediante una definición explícita y evaluable de sus objetivos en términos de reducción del riesgo de pobreza y exclusión social.
En 2024, el IMV reduce la brecha de pobreza un 30,3 %, frente al 58,2 % que lograría si se desplegara completamente
La cifra alcanzada en 2024 es 4,6 puntos porcentuales (p. p.) mayor que la de 2023 y 7,3 puntos superior a la de 2022. La evolución del impacto sobre la brecha de pobreza en términos efectivos es más favorable que en términos potenciales, por lo que la diferencia entre ambas magnitudes se reduce ligeramente durante el periodo. En concreto, en 2024 la reducción de la brecha de pobreza por el IMV es más de la mitad de la que podría llegar a alcanzar. Una vez más, los resultados son de un orden de magnitud muy inferior al considerar un umbral de la pobreza al 60 % de la renta mediana equivalente. En ese caso, el IMV reduce la brecha de pobreza un 13,1 % frente al 24,6 % que podría haber alcanzado en 2024.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
-
Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
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Concretar los objetivos del IMV en indicadores y niveles claramente definidos en términos de pobreza, de modo que pueda evaluarse con precisión su grado de alcance
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La falta de definición clara sobre el término “riesgo de pobreza y exclusión social” lleva a que este estudio calcule el impacto del IMV sobre varias métricas (cobertura y reducción de la tasa y brecha de pobreza) y utilizando dos umbrales de pobreza: el 40% y el 60% de la mediana de renta neta equivalente. Una evaluación precisa del cumplimiento de los objetivos de creación del IMV requeriría concretar las definiciones contenidas en estos artículos de la ley del IMV, garantizándose así que los objetivos formulados sean cuantificables y medibles. En concreto, sería conveniente aclarar qué porcentaje de la mediana de renta neta equivalente o qué otro indicador de pobreza se debe utilizar para comparar los efectos desplegados por la prestación. Adicionalmente, debe señalarse que la cuantía del IMV se actualiza anualmente en línea con la revalorización de las pensiones no contributivas tal y como establece el artículo 13.2 de la ley del IMV. En los últimos ejercicios, la actualización de estas pensiones se ha vinculado, de forma progresiva, al objetivo de aproximar su importe al 75% del umbral de pobreza correspondiente a un hogar unipersonal. No obstante, este mecanismo opera a través de la dinámica de revalorización del importe de la prestación, y no mediante una definición explícita y evaluable de sus objetivos en términos de reducción del riesgo de pobreza y exclusión social.
Erradicar el riesgo de pobreza al 40 % de la mediana ascendería a 9.110 millones de euros, un 48 % más del coste potencial actual y un 193 % más del coste efectivo alcanzado en 2024
Si la prestación (IMV básico + IMV completo) se hubiera desplegado en su totalidad en 2024, el coste anual habría ascendido a 6.145 millones de euros. El coste anual correspondiente a los hogares beneficiarios a 31 de diciembre de 2024 es de 3.106 millones. Además, se ha simulado que el coste de erradicar la pobreza al 40 % de la mediana asciende a 9.110 millones de euros, es decir, un 48 % y un 193 % más que el coste potencial y el coste efectivo actual de la prestación respectivamente.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Reformulación completa del diseño del incentivo al empleo del IMV
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
En la cuarta Opinión del IMV se acredita que la prestación genera disminuciones tanto en la probabilidad de trabajar como en el número de días en situación de empleo. Este efecto causal también se registra en los beneficiarios que empezaron a recibir la prestación tras la entrada en vigor del incentivo al empleo del IMV.
La exposición de motivos del Real Decreto 789/2022, por el que se regula el incentivo al empleo del IMV, recoge: “El incentivo al empleo busca la no desincentivación a incorporarse al mercado laboral o a poder incrementar el número de horas en el caso en el que el individuo esté trabajando porque hace que no pierda un euro de prestación, sino menos, por cada euro que se incrementan los salarios por un incremento en la oferta laboral”. Si bien el incentivo al empleo ha contribuido a mitigar el fenómeno de las revisiones de la cuantía del IMV, no se ha obtenido evidencia que acredite su eficacia sobre las principales dimensiones del empleo. Ante estos resultados, se propone llevar a cabo una reformulación completa del diseño del incentivo al empleo del IMV.
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Concretar los objetivos del IMV en indicadores y niveles claramente definidos en términos de pobreza, de modo que pueda evaluarse con precisión su grado de alcance
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La falta de definición clara sobre el término “riesgo de pobreza y exclusión social” lleva a que este estudio calcule el impacto del IMV sobre varias métricas (cobertura y reducción de la tasa y brecha de pobreza) y utilizando dos umbrales de pobreza: el 40% y el 60% de la mediana de renta neta equivalente. Una evaluación precisa del cumplimiento de los objetivos de creación del IMV requeriría concretar las definiciones contenidas en estos artículos de la ley del IMV, garantizándose así que los objetivos formulados sean cuantificables y medibles. En concreto, sería conveniente aclarar qué porcentaje de la mediana de renta neta equivalente o qué otro indicador de pobreza se debe utilizar para comparar los efectos desplegados por la prestación. Adicionalmente, debe señalarse que la cuantía del IMV se actualiza anualmente en línea con la revalorización de las pensiones no contributivas tal y como establece el artículo 13.2 de la ley del IMV. En los últimos ejercicios, la actualización de estas pensiones se ha vinculado, de forma progresiva, al objetivo de aproximar su importe al 75% del umbral de pobreza correspondiente a un hogar unipersonal. No obstante, este mecanismo opera a través de la dinámica de revalorización del importe de la prestación, y no mediante una definición explícita y evaluable de sus objetivos en términos de reducción del riesgo de pobreza y exclusión social.
En 2024, el IMV cubre al 29 % de los hogares en situación de pobreza infantil. De llegar a todos los hogares elegibles la prestación protegería al 63 %
Desde 2022 se aprecian mejoras en la cobertura alcanzada por la prestación. En 2022, el IMV llegaba al 22,7 % de los hogares en situación de pobreza infantil. En 2024, el indicador se incrementa 6 p. p., hasta un nivel de cobertura del 29 %.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
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Concretar los objetivos del IMV en indicadores y niveles claramente definidos en términos de pobreza, de modo que pueda evaluarse con precisión su grado de alcance
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La falta de definición clara sobre el término “riesgo de pobreza y exclusión social” lleva a que este estudio calcule el impacto del IMV sobre varias métricas (cobertura y reducción de la tasa y brecha de pobreza) y utilizando dos umbrales de pobreza: el 40% y el 60% de la mediana de renta neta equivalente. Una evaluación precisa del cumplimiento de los objetivos de creación del IMV requeriría concretar las definiciones contenidas en estos artículos de la ley del IMV, garantizándose así que los objetivos formulados sean cuantificables y medibles. En concreto, sería conveniente aclarar qué porcentaje de la mediana de renta neta equivalente o qué otro indicador de pobreza se debe utilizar para comparar los efectos desplegados por la prestación. Adicionalmente, debe señalarse que la cuantía del IMV se actualiza anualmente en línea con la revalorización de las pensiones no contributivas tal y como establece el artículo 13.2 de la ley del IMV. En los últimos ejercicios, la actualización de estas pensiones se ha vinculado, de forma progresiva, al objetivo de aproximar su importe al 75% del umbral de pobreza correspondiente a un hogar unipersonal. No obstante, este mecanismo opera a través de la dinámica de revalorización del importe de la prestación, y no mediante una definición explícita y evaluable de sus objetivos en términos de reducción del riesgo de pobreza y exclusión social.
En 2024, la prestación reduce un 17,1 % la tasa de pobreza infantil y un 36,6 % la brecha de pobreza infantil
Los gráficos desglosan la reducción de la tasa de pobreza por el IMV completo en alcanzada y potencial. Además, en cada una de estas dimensiones se especifica qué parte refleja la cuantía del IMV y cuál corresponde a la del CAPI. Así, se aprecia que la prestación mejora progresivamente la reducción de la tasa de pobreza, tanto en términos alcanzados como desde la perspectiva potencial. Desde esta última, el IMV pasa de tener la capacidad de reducir la tasa de pobreza infantil un 27,2 % en 2022 a poder hacerlo un 29,4 % en 2024. En términos alcanzados el indicador pasa de un 11,9 % en 2022 a un 17,1 % en 2024. Por otra parte, si la prestación llegara a todos los hogares elegibles reduciría la brecha de pobreza infantil un 65,1 % en 2024, un 58,6 % por el IMV y un 6,5 % gracias a la cuantía del CAPI.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Concretar los objetivos del IMV en indicadores y niveles claramente definidos en términos de pobreza, de modo que pueda evaluarse con precisión su grado de alcance
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La falta de definición clara sobre el término “riesgo de pobreza y exclusión social” lleva a que este estudio calcule el impacto del IMV sobre varias métricas (cobertura y reducción de la tasa y brecha de pobreza) y utilizando dos umbrales de pobreza: el 40% y el 60% de la mediana de renta neta equivalente. Una evaluación precisa del cumplimiento de los objetivos de creación del IMV requeriría concretar las definiciones contenidas en estos artículos de la ley del IMV, garantizándose así que los objetivos formulados sean cuantificables y medibles. En concreto, sería conveniente aclarar qué porcentaje de la mediana de renta neta equivalente o qué otro indicador de pobreza se debe utilizar para comparar los efectos desplegados por la prestación. Adicionalmente, debe señalarse que la cuantía del IMV se actualiza anualmente en línea con la revalorización de las pensiones no contributivas tal y como establece el artículo 13.2 de la ley del IMV. En los últimos ejercicios, la actualización de estas pensiones se ha vinculado, de forma progresiva, al objetivo de aproximar su importe al 75% del umbral de pobreza correspondiente a un hogar unipersonal. No obstante, este mecanismo opera a través de la dinámica de revalorización del importe de la prestación, y no mediante una definición explícita y evaluable de sus objetivos en términos de reducción del riesgo de pobreza y exclusión social.
Erradicar el riesgo de pobreza infantil al 40 % de la mediana ascendería a 4.623 millones de euros, un 26 % más del coste potencial actual y un 132 % más del coste efectivo alcanzado en 2024
Si la prestación (IMV completo) se hubiera desplegado en su totalidad en 2024 el coste anual habría ascendido a 3.658 millones de euros. El coste anual correspondiente a los hogares beneficiarios a 31 de diciembre de 2024 es de 1.991 millones. Además, se ha simulado que el coste de erradicar la pobreza infantil al 40 % de la mediana asciende a 4.623 millones de euros, es decir, un 26 % y un 132 % más que el coste potencial y el coste efectivo actual de la prestación respectivamente.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Concretar los objetivos del IMV en indicadores y niveles claramente definidos en términos de pobreza, de modo que pueda evaluarse con precisión su grado de alcance
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La falta de definición clara sobre el término “riesgo de pobreza y exclusión social” lleva a que este estudio calcule el impacto del IMV sobre varias métricas (cobertura y reducción de la tasa y brecha de pobreza) y utilizando dos umbrales de pobreza: el 40% y el 60% de la mediana de renta neta equivalente. Una evaluación precisa del cumplimiento de los objetivos de creación del IMV requeriría concretar las definiciones contenidas en estos artículos de la ley del IMV, garantizándose así que los objetivos formulados sean cuantificables y medibles. En concreto, sería conveniente aclarar qué porcentaje de la mediana de renta neta equivalente o qué otro indicador de pobreza se debe utilizar para comparar los efectos desplegados por la prestación. Adicionalmente, debe señalarse que la cuantía del IMV se actualiza anualmente en línea con la revalorización de las pensiones no contributivas tal y como establece el artículo 13.2 de la ley del IMV. En los últimos ejercicios, la actualización de estas pensiones se ha vinculado, de forma progresiva, al objetivo de aproximar su importe al 75% del umbral de pobreza correspondiente a un hogar unipersonal. No obstante, este mecanismo opera a través de la dinámica de revalorización del importe de la prestación, y no mediante una definición explícita y evaluable de sus objetivos en términos de reducción del riesgo de pobreza y exclusión social.
La tasa de non take-up del IMV apenas ha disminuido desde 2021, situándose entre el 55 % y el 58 % hasta 2024
En concreto, el porcentaje de hogares no solicitantes sobre el total de elegibles es del 57 % en 2021, 58 % en 2022, 56,1 % en 2023 y 55 % en 2024. Principado de Asturias, Andalucía, La Rioja, Aragón y Extremadura son las comunidades autónomas con menor tasa de non take-up en 2024 y las que mayor reducción del indicador han registrado desde 2021.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Impulsar las campañas de información y acompañamiento individualizado para optimizar el proceso de solicitud y mejorar el grado de cobertura y la inclusión de los beneficiarios
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Tras un análisis de los costes de su posible implementación a mayor escala, se propone reforzar las políticas de provisión de información y acompañamiento. El objetivo de esta propuesta es doble: combatir las barreras de acceso en la solicitud del IMV y mitigar los obstáculos que lastran la superación de la situación de vulnerabilidad económica que hace a los hogares perceptores de la prestación.
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
La tasa de non take-up del CAPI se mantiene elevada, situándose en el 76 % en 2022, 73 % en 2023 y 72 % en 2024
Metodologías: microsimuladores
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- Organismo
- Estado según Organismo
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Impulsar las campañas de información y acompañamiento individualizado para optimizar el proceso de solicitud y mejorar el grado de cobertura y la inclusión de los beneficiarios
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Tras un análisis de los costes de su posible implementación a mayor escala, se propone reforzar las políticas de provisión de información y acompañamiento. El objetivo de esta propuesta es doble: combatir las barreras de acceso en la solicitud del IMV y mitigar los obstáculos que lastran la superación de la situación de vulnerabilidad económica que hace a los hogares perceptores de la prestación.
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
El estudio incorpora dos mapas interactivos que permiten visualizar las tasas de non take-up y el total de hogares no solicitantes a nivel de distrito
Los mapas interactivos muestran la tasa de non take-up y el total de hogares no solicitantes en 2024, último ejercicio disponible. Únicamente se representan las áreas donde residen al menos 20 hogares que, a pesar de cumplir los requisitos para percibir el IMV, no lo han solicitado. En total, se muestra la información de 3.853 distritos distribuidos por todas las comunidades autónomas de régimen común. Las zonas con mayores tasas de non take-up (por encima del 70 %) se sitúan principalmente en pequeños municipios distribuidos entre prácticamente todas las comunidades autónomas, con especial incidencia en Illes Balears, Cataluña, Galicia y Castilla-La Mancha. La única excepción es Región de Murcia, en la que no se localiza ningún distrito con una tasa de non take-up superior al 70 %. Desde el punto de vista inverso, los distritos con menor tasa de non take-up (por debajo del 47 %) se sitúan principalmente en Andalucía, Extremadura y Principado de Asturias. Por su parte, las zonas con mayor número de hogares no solicitantes (por encima de los 189 hogares) se ubican en municipios medianos y grandes en Región de Murcia, Islas Canarias, Andalucía, Comunidad de Madrid y municipios de la costa en Cataluña y Comunitat Valenciana
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Impulsar las campañas de información y acompañamiento individualizado para optimizar el proceso de solicitud y mejorar el grado de cobertura y la inclusión de los beneficiarios
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Tras un análisis de los costes de su posible implementación a mayor escala, se propone reforzar las políticas de provisión de información y acompañamiento. El objetivo de esta propuesta es doble: combatir las barreras de acceso en la solicitud del IMV y mitigar los obstáculos que lastran la superación de la situación de vulnerabilidad económica que hace a los hogares perceptores de la prestación.
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
El estudio incluye un panel interactivo para generar clasificaciones de las diez provincias o municipios con mayores y menores tasas de non take-up o total de hogares no solicitantes en 2024
La información que contiene el panel interactivo se puede explorar a nivel municipal, provincial y autonómico. La tabla ordena las áreas geográficas seleccionadas en el menú “Nivel de agregación” según el indicador elegido: la tasa de non take-up o el total de hogares no solicitantes. Adicionalmente, se pueden seleccionar filtros de comunidad autónoma o provincia. En este producto también se excluyen las áreas geográficas en las que residen menos de 20 hogares no solicitantes. Como resultado, se provee información para 2.224 municipios, además de para todas las provincias y comunidades autónomas de régimen común. El panel permite asimismo la descarga de datos filtrados y agregados en formato CSV.
Las cinco provincias con mayor tasa de non take-up son Cuenca, Barcelona, Soria, Guadalajara e Illes Balears. La menor tasa de non take-up se registra en Melilla, Ceuta, Cádiz, Sevilla y Córdoba. Si se selecciona el indicador de “Total de hogares NTU”, la clasificación difiere. En este indicador, las cinco provincias con mayor nivel son: Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia y Málaga. Por el lado opuesto, las cinco provincias con menor número de hogares no solicitantes son: Soria, Melilla, Teruel, Ceuta y Palencia. Los diez municipios con mayor número de hogares no solicitantes son: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Alicante, Las Palmas de Gran Canaria, Murcia, Zaragoza y Granada.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Impulsar las campañas de información y acompañamiento individualizado para optimizar el proceso de solicitud y mejorar el grado de cobertura y la inclusión de los beneficiarios
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Tras un análisis de los costes de su posible implementación a mayor escala, se propone reforzar las políticas de provisión de información y acompañamiento. El objetivo de esta propuesta es doble: combatir las barreras de acceso en la solicitud del IMV y mitigar los obstáculos que lastran la superación de la situación de vulnerabilidad económica que hace a los hogares perceptores de la prestación.
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
El estudio incluye una herramienta interactiva que recapitula los efectos de las rentas mínimas autonómicas sobre el non take-up de la prestación
La herramienta interactiva permite seleccionar una comunidad autónoma. En el gráfico superior de la herramienta se representa la evolución del número de hogares beneficiarios de renta mínima y de IMV en la comunidad autónoma seleccionada. En los dos gráficos inferiores se representa el efecto de las rentas mínimas sobre el non take-up del IMV de las comunidades autónomas, resaltando la cifra para la comunidad seleccionada. El gráfico del panel inferior izquierdo representa el porcentaje de non take-up en el IMV que corresponde a hogares que cobran renta mínima autonómica en 2023. Así, en Cataluña, Comunitat Valenciana, Islas Canarias, Illes Balears, Principado de Asturias, Galicia y Cantabria los hogares beneficiarios de renta mínima representan 17, 8, 6, 5, 9, 6 y 7 p. p. de sus respectivas tasas de non take-up. El gráfico del panel inferior derecho representa el porcentaje de fondos liberados en cada comunidad autónoma como consecuencia del traspaso de beneficiarios de su renta mínima al IMV. Melilla, Andalucía, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Aragón y Castilla y León han liberado el 47 %, 31 %, 26 %, 23 %, 21 % y 20 % respectivamente sobre el total gastado en sus rentas mínimas entre 2020 y 2023.
Metodologías: microsimuladores
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Garantizar la continuidad de la publicación de estadísticas homogéneas y comparables de los beneficiarios y de los importes mensuales de los programas de rentas mínimas
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Las fuentes de información públicas sobre los programas de rentas mínimas autonómicas muestran problemas de homogeneidad que dificultan la comparabilidad. Por ese motivo y con ocasión de la tercera Opinión del IMV, la AIReF solicitó al conjunto de comunidades autónomas microdatos de las nóminas mensuales de cada titular de sus programas de renta mínima de los últimos años. La AIReF anonimizó estos datos y los fusionó con los titulares del IMV. Este trabajo y su publicación proporciona una nueva fuente estadística del conjunto de rentas mínimas existentes en España homogénea, comparable y con frecuencia mensual que permite analizar su evolución desde la aparición del IMV.
La relevancia que esta información tiene para continuar evaluando, en el futuro, los efectos de los desarrollos de las rentas mínimas sobre el IMV, y la cobertura de la pobreza en España hace que sea oportuno recomendar la continuidad de esta estadística, por ejemplo, mediante la integración de los datos en el sistema de información de la Tarjeta Social Digital.
El tiempo mediano de tramitación de los expedientes aprobados supera los 150 días en 2024 y el de los denegados se sitúa en 108 días
El tiempo de tramitación constituye un indicador central en la evaluación de la eficacia de la prestación. En el caso de los expedientes aprobados, mide la demora entre el momento en que el hogar declara su situación de necesidad mediante la solicitud de la prestación y aquel en que percibe el primer pago. Asimismo, el análisis cualitativo publicado por la AIReF en la tercera Opinión del IMV muestra que, con carácter previo a la presentación, los hogares invierten tiempos significativos en la preparación y cumplimentación de la solicitud. En consecuencia, los tiempos de aprobación representan un límite inferior observable entre la aparición de la necesidad y su cobertura efectiva. Además, cuando la aprobación se produce con retraso, la primera nómina acumula las cuantías devengadas desde el mes de solicitud, lo que genera un incremento puntual y de elevada magnitud en los ingresos del hogar. Este shock inicial introduce una volatilidad adicional en el perfil temporal de recursos, potencialmente inconsistente con el objetivo de garantizar una renta mensual estable. Por su parte, los tiempos de tramitación de los expedientes denegados también resultan relevantes desde la perspectiva de la eficacia, dado que solo una vez emitida la resolución puede el hogar conocer la causa de la denegación y, en su caso, corregir la solicitud si el error es subsanable.
En 2020, los tiempos de aprobación tienden a ser más cortos, ya que las primeras solicitudes del IMV se producen en mayo de 2020 y tienen lugar conversiones de oficio desde la prestación por hijo a cargo. En 2021, las distribuciones registran amplitudes significativas parcialmente motivadas porque en este ejercicio se producen algunas conversiones desde rentas mínimas autonómicas. En 2022, coincidiendo con la entrada en vigor del CAPI, los tiempos de aprobación inician una tendencia creciente. En 2024, el nivel de la serie se mantiene relativamente estable. Por último, a partir del primer trimestre de 2024 el indicador sigue una senda decreciente, pero el rango intercuartílico aumenta con respecto a 2023. En concreto, los expedientes aprobados en el último trimestre de 2024 registran un tiempo mediano de 178 días, un primer cuartil de 73 días y un tercer cuartil de 286 días.
Metodologías: grupos focales, análisis estadístico descriptivo
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
El incumplimiento de los criterios de renta motiva aproximadamente la mitad de las inadmisiones. La principal causa de denegación es el empadronamiento o la unidad de convivencia, que representa el 68 % de los casos en 2024
El análisis de las causas de inadmisión y denegación puede contribuir a identificar dificultades relativas al diseño de la prestación, cuestiones a revisar en el proceso de solicitud, o elementos sobre los que incidir en las campañas de información y acompañamiento.
El incumplimiento de los criterios de renta motiva la mitad de las inadmisiones en las solicitudes del IMV. La segunda categoría por orden de importancia es el test de activos, que supone un 25 % de las inadmisiones. La superación de los umbrales de patrimonio provoca el 17 % de las inadmisiones. El peso de cada causa ha sido estable desde la creación de la prestación en 2020, aunque en 2022 la introducción del test de activos reduce el peso relativo del criterio de renta.
Las principales causas de denegación de los expedientes son el empadronamiento o la unidad de convivencia (68 % del total en 2024) y la falta de completitud en la documentación (13 % en 2024). El análisis longitudinal revela además que las causas relacionadas con el empadronamiento o la unidad de convivencia han ido ganando peso relativo con el paso del tiempo.
Metodologías: análisis estadístico descriptivo
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
En 2024 el 68 % de los hogares perceptores experimentan modificaciones en su prestación debido a la revisión de rentas
La determinación de la cuantía del IMV en función de la renta del ejercicio anterior introduce una complejidad adicional que resulta relevante para evaluar la eficacia de la prestación. Dado que la información fiscal definitiva se incorpora avanzado el ejercicio, la revisión anual implica ajustes en las cuantías percibidas, lo que da lugar a bajas, reducciones o incrementos en la prestación, así como a reintegros por cobros indebidos. Este mecanismo genera una volatilidad en los ingresos de los hogares perceptores, en situación de vulnerabilidad y para quienes el IMV está concebido como una fuente estable y predecible de recursos. Desde una perspectiva de eficacia, analizar esta dinámica resulta fundamental, ya que la capacidad protectora de la prestación depende no solo de su importe, sino también de la estabilidad temporal con la que los hogares pueden contar para planificar su consumo y afrontar sus necesidades básicas.
En 2024, el 68 % de los hogares perceptores del IMV experimentan modificaciones en su prestación debido a la revisión de rentas. El análisis de la AIReF revela que el 83 % y el 65 % de los hogares beneficiarios ven su prestación modificada por la revisión de rentas en 2022 y 2023. Esta reducción de 18 p. p. viene motivada parcialmente por la aplicación del incentivo al empleo a partir de enero de 2023. Más concretamente, el porcentaje de hogares que causan baja en la prestación como consecuencia del cruce con los datos de rentas del ejercicio anterior pasa del 16 % en 2022 al 12 % en 2024. Por su parte, el porcentaje de hogares que ven la cuantía de la prestación aumentada como consecuencia de la revisión pasa del 40 % en 2022 al 24 % en 2024. La reducción de la cuantía pasa de afectar al 17 % en 2022 al 32 % de los hogares en 2024. De forma homogénea en el tiempo se observa que los hogares que causan baja son los que muestran unos importes afectados por la revisión mayores, que en mediana en 2024 se sitúan en 2.615 euros. Los hogares que experimentan un incremento en la cuantía de la prestación debido a la revisión reciben, en mediana, 980 euros adicionales en 2024. Como contrapartida, los hogares cuya prestación se ve reducida por la revisión experimentan una disminución mediana de 845 euros en 2024.
Metodologías: análisis estadístico descriptivo
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Reformulación completa del diseño del incentivo al empleo del IMV
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
En la cuarta Opinión del IMV se acredita que la prestación genera disminuciones tanto en la probabilidad de trabajar como en el número de días en situación de empleo. Este efecto causal también se registra en los beneficiarios que empezaron a recibir la prestación tras la entrada en vigor del incentivo al empleo del IMV.
La exposición de motivos del Real Decreto 789/2022, por el que se regula el incentivo al empleo del IMV, recoge: “El incentivo al empleo busca la no desincentivación a incorporarse al mercado laboral o a poder incrementar el número de horas en el caso en el que el individuo esté trabajando porque hace que no pierda un euro de prestación, sino menos, por cada euro que se incrementan los salarios por un incremento en la oferta laboral”. Si bien el incentivo al empleo ha contribuido a mitigar el fenómeno de las revisiones de la cuantía del IMV, no se ha obtenido evidencia que acredite su eficacia sobre las principales dimensiones del empleo. Ante estos resultados, se propone llevar a cabo una reformulación completa del diseño del incentivo al empleo del IMV.
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
Solo el 0,4 % de las prestaciones en 2024 se reconocen conforme a los ingresos generados en el ejercicio en curso
El reconocimiento del IMV de acuerdo con los ingresos de año en curso es una modalidad que se aplica de forma subsidiaria. Si la renta y el patrimonio en el año anterior a la solicitud del IMV se encuentran por debajo de los umbrales definidos, el IMV se concederá de acuerdo con los ingresos del año precedente. Esta decisión del INSS prevalece, aunque el hogar solicite que se tengan en cuenta sus ingresos del año en curso.
Salvo en 2020, primer año de la prestación, en el que el porcentaje fue algo superior, menos del 0,5 % de los hogares que vieron aprobada su solicitud de IMV, ven reconocida la cuantía con base en los ingresos del año en curso. En 2020, fruto de la pandemia, el porcentaje de prestaciones que se perciben de acuerdo con los ingresos del año es superior y alcanza un 1,6 % del total.
Metodologías: análisis estadístico descriptivo
- Propuestas
- Organismo
- Estado según Organismo
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Promover fórmulas de verificación automática de los requisitos para percibir la prestación
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Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
Se propone utilizar la información disponible en la Administración de frecuencia mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses) en la verificación de los requisitos para el acceso y mantenimiento de la prestación del IMV con la finalidad de:
- Mejorar la capacidad de la prestación para activarse ante situaciones de pobreza sobrevenida.
- Disminuir las solicitudes de reintegro causadas por los importes indebidamente percibidos.
- Simplificar la definición de renta computable para el IMV incluyendo exclusivamente las partidas que mayoritariamente registra la población objetivo de la prestación (fundamentalmente trabajo y prestaciones, tal y como se evidenció en la segunda Opinión del IMV).
- Adaptar la definición de unidad de convivencia a aquella que pueda acreditarse a través de cruces de información entre Administraciones.
- Favorecer la potencia del incentivo al empleo pudiéndolo vincular con las decisiones de oferta de trabajo más recientes.
En relación con el CAPI, dado que es una prestación dirigida a familias con hijos, la baja tasa de natalidad, el elevado non take-up y los altos niveles de pobreza infantil en España justifican la propuesta de avanzar hacia fórmulas que potencien los automatismos en la concesión y gestión de la prestación. EL CAPI debería integrarse de forma más estrecha con la información de filiaciones del Registro Civil, favoreciendo que los hogares elegibles disfruten de ella desde el nacimiento de los menores y hasta que estos cumplan las edades límite establecidas. Además, la prestación estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones de renta basándose en la información disponible en la Administración con periodicidad mensual o trimestral (por ejemplo, las cotizaciones sociales).
Nota: Estado y justificación de la propuesta comunicada por el organismo al que va dirigida























