Mejorar la calidad, desagregación e interoperabilidad de la información, así como el acceso a microdatos con fines de evaluación, resulta clave para avanzar hacia una cooperación más transparente, evaluable y orientada a resultados.
La evaluación pone de manifiesto, de forma transversal a todos los ejes de análisis, la existencia de limitaciones relevantes en los sistemas de información de la AOD española, que condicionan la profundidad, precisión y alcance de los ejercicios evaluativos. Estas carencias afectan tanto a la comparabilidad internacional como a la evaluación de la eficacia y eficiencia de la política de cooperación, y dificultan la adopción de decisiones basadas en evidencia.
En el eje 1, la ausencia de información suficientemente desagregada y homogénea ha obligado a realizar imputaciones metodológicas para poder descender al nivel de país y sector de destino de los fondos, especialmente en el caso de la AOD multilateral y multisectorial.
En el eje 3, la falta de microdatos completos y armonizados —en particular sobre características individuales relevantes, trayectorias previas, resultados laborales fuera del empleo formal o información sistemática sobre salidas del territorio— ha impedido la realización de evaluaciones de impacto causal más ambiciosas, restringiendo el análisis a una aproximación descriptiva.
De manera más general, el estudio evidencia una ausencia estructural de microdatos accesibles en el ámbito de la AOD, tanto para intervenciones en el exterior como para componentes computados como ayuda a refugiados en país donante. Esta carencia limita la evaluación en términos de eficacia, eficiencia y resultados, y dificulta el seguimiento sistemático de los principios de la eficacia de la ayuda, especialmente la gestión orientada a resultados y la rendición mutua de cuentas.
Se propone, por tanto, reforzar de manera decidida los sistemas de información de la cooperación española, con una orientación explícita a la evaluación y al uso de evidencia. Esta mejora debería articularse en varios niveles complementarios:
- Mejorar la calidad, desagregación y trazabilidad de la información, asegurando la identificación sistemática del país, sector y modalidad de intervención, incluida la AOD multilateral y multisectorial.
- Impulsar la generación y disponibilidad de microdatos administrativos vinculados a programas y proyectos de cooperación, incorporando variables relevantes para la evaluación de resultados y efectos.
- Favorecer la interoperabilidad entre bases de datos administrativas, tanto dentro del sistema de cooperación como con otros sistemas públicos (por ejemplo, empleo, educación o protección social), respetando los marcos de protección de datos.
- Establecer protocolos claros de acceso a los microdatos con fines evaluativos, que permitan su uso por parte de organismos evaluadores, manteniendo garantías de confidencialidad y seguridad jurídica.
- Integrar desde el diseño de las intervenciones una lógica evaluable, asegurando que los programas incorporen desde su inicio sistemas de información adecuados para el seguimiento y la evaluación posterior.
El fortalecimiento de los sistemas de información no solo permitiría mejorar la calidad de las evaluaciones futuras, sino que contribuiría directamente a reforzar varios principios de eficacia de la ayuda, en particular la gestión orientada a resultados, la rendición mutua de cuentas y la transparencia. En conjunto, avanzar en esta dirección resulta un requisito imprescindible para consolidar una cooperación española más eficaz, eficiente y basada en evidencia.