
Los ingresos tributarios son los recursos que obtienen las Administraciones públicas a través de los impuestos que pagan ciudadanos y empresas, como el IRPF, el IVA o el Impuesto sobre Sociedades. Con ellos se financian servicios públicos como la sanidad, la educación o las pensiones.
Desde la pandemia, los ingresos han crecido con fuerza. En el periodo 2021-2024, registraron un avance promedio del 11,1% interanual, que contrasta con el 3,4% promedio obtenido en la anterior etapa de expansión (2013-2019).
¿A qué se debe este incremento? ¿Lo explica la evolución económica? ¿La inflación? ¿Nuevas medidas que se han puesto en marcha? Para responder a estas preguntas, en la AIReF analizamos desde el año 2023 los factores que están detrás de las cifras. Hace unas semanas actualizamos el documento con los datos de 2024 y la previsión de 2025.
Seis factores clave
En la AIReF distinguimos seis componentes clave que afectan a los ingresos:
Actividad económica
O lo que llamamos el componente real. Cuando aumenta el empleo, los salarios o los beneficios empresariales, los ingresos de una economía tienden a crecer.
Los
precios
En un contexto de inflación, la recaudación de algunos impuestos, como el IVA, aumenta.
Tipo
IRPF
Es el efecto que se produce cuando se mantienen las tarifas del impuesto sin cambios en un contexto de alta inflación.
Elementos diversos
Incluyen, por ejemplo, devoluciones extraordinarias derivadas de sentencias judiciales.
Medidas normativas
Recogen el efecto de los cambios aprobados por los Gobiernos en los impuestos.
Parte no explicada
Este apartado recoge la parte de la evolución que no capturan el resto de los efectos.
¿Qué información hemos incluido?
Desde que empezamos a publicar este documento, lo actualizamos cada año. En esta ocasión hemos incluido:
Los datos
de 2024
Revisiones del INE en 2024 y 2025
Las medidas
adoptadas
Las devoluciones ligadas a sentencias judiciales
¿Qué ha pasado en los últimos años?
Con la nueva información, se confirma que los motivos del fuerte crecimiento de la recaudación tras la pandemia se mantienen.

Los ingresos crecieron un 15,1%, principalmente por el rebote de la economía tras la fuerte caída de 2020.

La recaudación volvió a aumentar un 14,4% principalmente explicada por el incremento de la actividad económica (38%) pero también, y de forma destacada, por la inflación (44%).

El crecimiento de la recaudación se moderó hasta un 6,4%. En este caso, además de la evolución económica y los precios, las medidas aprobadas por el Gobierno explicaron alrededor del 17% del incremento, como el impuesto a los plásticos de un solo uso o el gravamen temporal a las grandes fortunas.

El crecimiento de la recaudación volvió a acelerarse hasta el 8,4% gracias de nuevo a la economía. Sin embargo, este año destacaron los ingresos ligados a los impuestos del ahorro gracias a la evolución de los tipos de interés. Esto permitió compensar una sentencia judicial relevante en el IRPF: Hacienda tuvo que devolver dinero a los jubilados que habían cotizado a las antiguas mutualidades.
En conjunto, el crecimiento de los ingresos desde la pandemia ha estado impulsado primero por la recuperación económica, después por el fuerte aumento de los precios y, más recientemente, por el crecimiento económico sostenido, algunos cambios normativos y decisiones judiciales.
¿Qué ha pasado en 2025?
Nosotros volvemos a estimar un fuerte crecimiento de los ingresos, hasta un 9,5%. ¿Y qué hay detrás de este aumento? Principalmente, el hecho de que la economía sigue evolucionando bien, pero también hay medidas aprobadas por el Gobierno que están teniendo cierto impacto. Por ejemplo, en 2025 han vuelto a aplicarse los límites para compensar pérdidas dentro de los grupos empresariales en el Impuesto sobre Sociedades, lo que ha aportado una recaudación extra relevante. Este ingreso adicional ayuda a compensar el coste de las referidas devoluciones a antiguos mutualistas, que se concentran principalmente en 2025.
¿Recaudamos más que antes de la pandemia?
Otro ejercicio que hacemos dentro de este análisis consiste en fijarnos en el peso de los ingresos en nuestra economía. Esto nos permite saber, por ejemplo, si recaudamos ahora más o menos que antes de la pandemia.
¿Qué vemos? Que entre 2019 y 2024 los ingresos tributarios han ganado peso en la economía española. En 2024 alcanzaron el 18,5% del PIB frente al 17% que suponían en 2019. Esto implica que la recaudación tributaria ha crecido más que la actividad económica.
Y en esta cifra influyen factores como las rebajas temporales de impuestos para aliviar la elevada inflación o devoluciones extraordinarias ligadas a sentencias judiciales. Si descontamos estos efectos, el aumento real de la recaudación desde antes de la pandemia sería aún mayor: de 2,1 puntos de PIB.

En conjunto, el principal motor de este crecimiento ha sido la mejora de la economía, es decir, una economía con más empleo, salarios más elevados y mayores beneficios empresariales. Por eso, sobre todo han crecido los impuestos directos como el IRPF o Sociedades. En cambio, los impuestos indirectos, como el IVA o los Impuestos Especiales, han evolucionado peor.
Las revisiones estadísticas
En los años posteriores a la pandemia, la economía no evolucionó al mismo ritmo que los ingresos. Precisamente por ese motivo, se empezaron a hacer análisis como el que hacemos en la AIReF.
Sin embargo, las últimas revisiones de la Contabilidad Nacional han reducido estas diferencias, salvo en el IVA. Desde la última versión del documento técnico, se ha revisado la Contabilidad Nacional en dos ocasiones (septiembre de 2024 y septiembre de 2025). ¿Qué ha cambiado?
Se han acortado las diferencias entre la remuneración de asalariados y la base tributaria del IRPF.
Hay menos distancia entre el excedente bruto de explotación y los ingresos del impuesto de sociedades.
La demanda nacional también se ha revisado al alza, en 50.000 millones, pero el gasto sujeto a IVA sigue mucho más elevado.
En definitiva, el crecimiento de los ingresos tributarios desde la pandemia no responde a una única causa. Ha sido el resultado de distintos factores que han ido cambiando con el tiempo. Analizarlos por separado ayuda a comprender mejor la evolución de la recaudación y a poner las cifras en su contexto.
